Colección General
 
Buenos Aires, 1949

Pintor y dibujante geométrico. Autodidacta, expone desde 1970, hasta la fecha ha realizado 40 exposiciones individuales, fue seleccionado en más de 60 salones nacionales, municipales y privados. Participó en más de 100 exposiciones colectivas en el país y en el extranjero entre ellos el MACLA.Obtuvo dos veces la beca a Italia “Francesco Romero” (1981–1984) otorgada por el Fondo Nacional de las Artes y la Embajada de Italia en Buenos Aires y resultó finalista de la beca Alberto Durero de Alemania.

En 1970 su obra representó al país en la IV Bienal Internacional de Arte de Ibiza, obteniendo el III premio de dibujo. En 1971 fue invitado por la Secretaría de Cultura de España a participar en dos muestras colectivas, en el Museo de Navarra y en la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona.

En 1979 participó en la Bienal de Dibujo Joan Miró en Barcelona y en 1996 fue seleccionado en el II Premio a la Creación “Francisco Zurbarán” en Extremadura, exponiendo en Badajoz, Mérida y Cáceres.

En 1988 fue invitado por la Secretaría de Cultura a realizar una muestra individual itinerante por Europa en el buque “Tucumán”, exponiendo en Brasil e Italia y visitando Francia e Israel.

Desde 1996 a 2000 participó de las muestras de Libros de Artistas en la Galería Espacios, Museo Sívori y Biblioteca Nacional. En 1999 realizó una muestra en el Consejo Deliberante de Pigüé, Provincia de Buenos Aires, titulada “Homenaje a mis abuelos Franceses, 50 obras- 50 años” que contó con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Nación. Actualmentevive y trabaja en Buenos Aires en su habitaller.

Si es cierto que las casa tienen cierta relación con sus dueños, el caso de Eugenio Monferran es un caso paradigmático, cuando uno entra en ella se encuentra con un amplio hall de sus paredes laterales desde donde se puede ver la claridad de un patio adornado con plantas. Y es precisamente eso lo que he experimentado en mi relación a lo largo de años con Eugenio, un sentimiento o sensación de amplitud y claridad, un grado muy importante de transparencia, es como si a uno siempre estuviera recibiéndolo con calidez y animándolo a hacer cosas, incitándolo a la aventura: y precisamente la aventura y el ánimo se relacionan con la vida su amplitud y claridad.

Eduardo Martínez

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